******HOLA*****

1984. “(La Stasi) Tuvo 91.000 espías a su servicio y 300.000 informantes civiles, encargados de vigilar cada uno de los movimientos de los habitantes sospechosos de no simpatizar con el régimen. Se pincharon teléfonos, se llenaron de micrófonos los hogares.
De los 16 millones de ex ciudadanos germano-orientales, seis millones fueron espiados y se elaboraron a sus espaldas detallados informes. A día de hoy, un millón ha solicitado leer su expediente.
Las actas de la Stasi ocupan 114 kilómetros y se pueden consultar desde 1992, bajo el aviso de que la sorpresa puede ser desmesurada, pues mucha gente descubre con pavor cómo vecinos, amigos e incluso su cónyuge se dedicaron a informar sobre su vida privada”
http://www.elmundo.es/metropoli/2007/02/16/cine/1171580404.html
Pero Llamazares clama por la libertad, como ya lo hicieran antes Anguita, Gerardo Iglesias y hasta Carrillo, este último sólo en su segunda etapa, claro, que en la primera no había que andarse con filigranas: se pedía la Dictadura del Proletariado y punto.
Observa uno las joyitas que han salido a la luz con la desclasificación de los archivos de la KGB y policías adláteres (la Stasi, verbigracia) y, tras el espanto, surge la indignación. La indignación de haber tragado con la basura propagandística de un mundillo comunista o filocomunista en España que, entre otras perlas, nos ha vendido una imagen caricaturizada del anti-comunismo franquista.
Conspiraciones, fantasmas, obsesión, trucos de magia y distracción para perpetuarse en el poder, etc.
Por supuesto que mientras tanto la imagen del comunismo como fuente de emancipación y motor de progreso universal crecía entre mentiras y asesinatos en masa, así que aquí estamos, en 2008 y teniendo aún que soportar la cantinela de que un bribón sanguinario llamado Franco impuso a capricho un régimen de terror acabando con toda esperanza democrática, abanderada ésta, cómo no, por los bolcheviques patrios.
En fin, que cada uno busque dónde abrevar para ingerir sus dosis de conocimientos históricos, ahora bien, recordemos que el régimen “represivo y salvaje” sobre el que escupimos los españoles todas nuestras fobias y en el que descargamos todas nuestras culpas está aquí, cercano en tiempo y lugar, y que basta con preguntar al abuelo o al padre o con hojear una revista o periódico de la época para descubrir si, como defienden algunos, fue tal.
Para saber si la atmósfera que bajo él se respiraba puede siquiera compararse al ambiente que se vivía en cada uno de los hogares del paraiso del Telón de Acero…
Author: JuanEmpecinado
Keywords: memoria histórica comunismo RDA Stasi Franco franquismo represión franquista La vida de los otros Berlín
Added: April 29, 2008



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